Las emociones de la vejez
Envejecer implica atravesar pérdidas: de capacidades físicas, de independencia, de personas queridas, de roles sociales. También trae miedos específicos: a la enfermedad, a la dependencia, a la muerte propia o de los seres queridos. Y a veces, una tristeza silenciosa difícil de articular.
Las flores de Bach son especialmente valiosas en esta etapa porque son completamente seguras para personas polimedicadas (no hay interacciones con ningún fármaco), no requieren grandes cantidades de líquido para administrarse, y trabajan suavemente sobre estados emocionales que muchas veces no se expresan abiertamente.
Flores para la tristeza y el duelo
Star of Bethlehem (Estrella de Belén) trabaja el shock emocional y el trauma. Es la flor fundamental para el duelo por una pérdida significativa: la muerte del cónyuge, de amigos de toda la vida, la pérdida de la salud. Ayuda a procesar el dolor sin suprimirlo.
Mustard (Mostaza) para la tristeza que llega sin motivo aparente, esa melancolía oscura que cae como una nube y no tiene una causa identificable. La persona dice "no sé por qué me siento así" y eso en sí mismo es el síntoma que Mustard trabaja.
Gentian (Genciana) para el desánimo reactivo: la tristeza que tiene una causa conocida, el desaliento ante una recaída en salud, la dificultad para recuperarse anímicamente después de un retroceso.
Flores para la soledad y el aislamiento
Heather (Brezo) para la persona mayor que necesita hablar constantemente, que se angustia mucho cuando está sola, que llama repetidamente para no sentirse olvidada. Detrás hay un miedo profundo al abandono.
Water Violet (Violeta de Agua) para el polo opuesto: la persona que se aisla, que dice estar bien sola pero en realidad sufre la soledad que eligió por orgullo o por no querer "molestar".
Sweet Chestnut (Castaño Dulce) para los momentos de angustia extrema, cuando la persona siente que ha llegado al límite de lo que puede soportar. Es la flor de la desesperanza más profunda, cuando ya no se ve salida posible.
Flores para la adaptación y los cambios
El ingreso a un geriátrico, el traslado a casa de un hijo, la pérdida del coche propio, el fin del trabajo. Cada uno de estos cambios puede desestabilizar profundamente a una persona mayor.
Walnut (Nogal) es la flor de la adaptación: ayuda a soltar el pasado y a acomodarse a las nuevas circunstancias sin quedarse anclado en "cómo era antes".
Wild Rose (Rosa Silvestre) para la resignación pasiva, cuando la persona se abandona y dice "total, qué importa", dejando de hacer el mínimo esfuerzo por su propio bienestar.
Flores para la memoria y la claridad mental
Clematis (Clemátide) para la tendencia a "irse" del presente, a vivir en los recuerdos o en el futuro. Ayuda a mantenerse anclado en el aquí y ahora.
Chestnut Bud (Brote de Castaño) cuando hay dificultades para retener información nueva o para aprender de la experiencia reciente.
Cómo administrarlas de forma práctica
Para adultos mayores con dificultades para tragar, las gotas se pueden aplicar directamente en los labios o en la muñeca. También se pueden agregar al agua del día o a cualquier infusión. No tienen sabor particular más allá de un leve gusto a coñac (el conservante natural), que puede minimizarse diluyendo en agua tibia.


