El comienzo del año escolar y las emociones que trae
Cada inicio de ciclo escolar es un universo emocional por sí mismo. El niño que conoce una clase nueva, que enfrenta un docente diferente, que debe demostrar lo que sabe en un examen o que intenta integrarse a un grupo donde no conoce a nadie. Todas estas situaciones tienen una carga emocional enorme que muchas veces los adultos subestimamos.
Las flores de Bach trabajan exactamente sobre esos estados emocionales. No hacen al niño más inteligente ni mejoran directamente el rendimiento académico: lo que hacen es remover los bloqueos emocionales que impiden que sus capacidades naturales se expresen libremente.
Flores para la concentración y la distracción
Clematis (Clemátide) es la flor por excelencia para el niño soñador: el que mira por la ventana, que parece estar en otro mundo, que empieza una tarea y no la termina porque su mente ya se fue a otro lado. No es un problema de inteligencia; es un patrón de desconexión del presente que esta flor trabaja de manera muy efectiva.
White Chestnut (Castaño Blanco) ayuda cuando hay pensamientos que interfieren con la concentración: el niño que en medio de la clase sigue pensando en el conflicto que tuvo con su mejor amigo, o que no puede dormir porque su cabeza no para. La mente inquieta que no logra aquietarse.
Chestnut Bud (Brote de Castaño) para el niño que comete los mismos errores una y otra vez, que no logra incorporar lo aprendido, que parece no aprender de la experiencia. Esta flor favorece la asimilación del aprendizaje.
Flores para la timidez y las relaciones sociales
Mimulus (Mímulo) trabaja la timidez clásica: el niño que sabe la respuesta pero no levanta la mano por miedo a equivocarse delante de todos, que evita hablar con niños nuevos, que se pone rojo cuando le dirigen la palabra. Es un miedo conocido y concreto: el miedo al ridículo, al rechazo, a la evaluación de los demás.
Larch (Alerce) para la falta de confianza en uno mismo: el niño que dice "no sé" antes de intentarlo, que se niega a participar porque cree que va a hacerlo mal, que se subestima constantemente. A diferencia de Mimulus, aquí el bloqueo no es el miedo sino la certeza de que va a fracasar.
Water Violet (Violeta de Agua) para el niño que sí tiene confianza pero prefiere estar solo, que se aleja del grupo, que tiene dificultades para integrarse no por timidez sino por una tendencia natural al aislamiento.
Flores para los exámenes y situaciones de estrés escolar
Elm (Olmo) cuando la carga se siente demasiado grande: el niño muy responsable que tiene demasiados compromisos, que estudia mucho pero siente que nunca es suficiente, que se derrumba emocionalmente antes de una evaluación importante.
Rock Rose (Heliantemo) para el pánico previo al examen: el niño que literalmente se bloquea, que "se le va todo de la cabeza" en el momento de rendir aunque haya estudiado. Es un estado de terror agudo que esta flor disuelve.
Rescue Remedy es la opción inmediata antes de cualquier situación que genere ansiedad intensa: unos minutos antes del examen, de la presentación oral, del primer día en la clase nueva.
Para los maestros y docentes
Los docentes también pueden beneficiarse de las flores de Bach. El agotamiento de fin de trimestre, la irritabilidad con grupos difíciles, la dificultad para mantener la paciencia cuando un niño presenta una conducta desafiante repetida: todas estas situaciones tienen flores específicas que pueden acompañar el trabajo docente.
Cómo hablar con los hijos sobre las flores
No hace falta explicaciones complicadas. Los niños responden muy bien a la idea de "gotitas que ayudan cuando uno está nervioso o asustado". Incluirlos en la elección, preguntarles cómo se sienten y cuáles creen que les hacen bien genera un vínculo consciente con el proceso que potencia los resultados.

